La mayoría de las novias se casan de blanco, como símbolo de su inocencia, pureza y virginidad. Pero no siempre fue así: esa tradición data del siglo VI, dado que antes las chicas preferían el color plateado, hasta que la reina Victoria impuso la nueva tendencia.


Cada cultura interpreta los colores con un significado particular, en las culturas occidentales se considera el color blanco como símbolo de pureza, mientras que para el islamismo es el negro. En Japón el color predominante es el rojo.

Por otra parte se considera mala suerte que la novia confeccione su propio vestido, que el novio la vea vestida antes de llegar a la ceremonia y llevar un vestido usado o prestado. La novia no debe usar completo su traje antes del día de la boda. Algunas dejan una terminación final hasta último momento.

CONSEJOS PARA ELEGIR TU TRAJE DE NOVIA


Todos los trajes de novia no te favorecen
Al igual que unos pantalones vaqueros o un vestido un traje de novia también favorece más o menos a una determinada persona. Sin embargo con los trajes de novia sucede que la mayoría de las mujeres se dejan asesorar poco. Han visto el último modelo del diseñador o diseñadora de renombre en u catalogo y se han “enamorado” de él. Sin embargo no deberíamos olvidar nunca que la realización de un catálogo o un pase de modelos es un asunto que está muy estudiado y que no se deja nada a la improvisación. No creamos que llegan las modelos y se visten con el primer vestido de novia colocado en la percha. La casa ha estudiado a la modelo y saben cuál es el que realzará la belleza de la modelo, y al revés, saben qué modelo resaltará las cualidades del vestido.


Consejos rápidos para acertar

  • Si estas delgada o muy delgada elige vestidos con vuelo y un talle corto.
  • Si tu pecho es grande o muy grande elige escotes sencillos y rectos. Evita sobrecargar esta zona con pedrería o bordados.
  • Si tu pecho es pequeño te favorecerán los escotes del tipo “corte imperio” así mismo podrás llevar un talle con más adorno (no caigas en el exceso). Deberías usar ropa interior que realce esa zona de tu anatomía.
  • Si eres ancha de caderas es mejor que elijas un vestido con la cintura más baja y que el vuelo de la falda sea sencillo.
  • Si tienes algo de sobrepeso evita los vestidos excesivamente recargados. Los vestidos más sencillos serán los que más te favorezcan.
  • Comodidad: Tomar en cuenta en buscar la comodidad del traje. No podrás bailar como loca con vestido con una cola de 7 metros de largo.
  • Originalidad: Algunas novias por tratar de ser originales pueden caer en lo ridículo. Debes pensar a largo plazo, en si dentro de algunos años al ver tus fotografías te sentirás orgullosa.


  • Estilo: para elegir el estilo del vestido es necesario tomar en cuenta varios factores como: la fecha, la hora, tipo de  celebración.
  • Moda: No hagas caso de la tendencia, busca tu propio estilo personal. Recuerda que este evento lo tendrás una sola vez en la vida, no es la idea disfrazarse de quien no eres en realidad.
  • Mangas: si no estas segura de querer lucir tus brazos opta por  una manga tres cuartos, siempre correcta.
  • Escote: Luce un vestido escotado, pero sobrio y ordenado.


  • Bordados: Busca el equilibrio en la cantidad y diseños de detalles que apliques en tu vestido. Recuerdan que dan un toque de distinción.


  • Color: Cuanto más morena más blanca y viceversa. Debes tener cuidado con el uso de los colores, un mal combinado puede ser cursi o de mal gusto.
  • Corpiño: El uso de corpiños favorece a todas las mujeres, no dudes si tu cuerpo necesita uno de ellos. Te ayudarán a delinear tu figura.
  • Formas: No hay reglas, sólo la del espejo, la que nunca falla.
  • Complementos: Es fundamental usar un buen complemento para  realzar el vestido, préstale mucha atención, de no ser el indicado puede opacar tu vestido.
  • El Velo: Siempre queda bien una linda  mantilla o velo bien colocado, puede ser con encajes y bordados, puestos en la parte trasera de la cabeza a modo de mantilla y sujeto con un bonito broche.


  • Enagua: Este es un elemento imprescindible, usa una  enagua para ahuecar o dar volumen a tu vestido, para cubrir tus piernas cuando subas a un coche, bajes una escalera o te recojas la cola al bailar.
  • Materiales: Lo que brilla puede ser usado a partir de la puesta de sol

Un consejo final
No olvides que si todo va bien en tu vida el día de tu boda será único y que el vestido debe estar a tu servicio realzando tu belleza. El vestido más caro, más decorado, el que tiene más trabajo detrás no tiene porqué ser el que más te favorezca. Quizás sea al revés y de una imagen distorsionada de ti. Tómatelo con calma. Empieza a buscar tu vestido un año antes. Sabemos que es mucho tiempo pero también serán muchas las cosas que vas a tener que realizar y es mejor disponer de tiempo sin agobios.

LAS PRUEBAS CON EL VESTIDO DE NOVIA


La primera prueba
Antes de acudir a la prueba de tu vestido de novia deberás adquirir los zapatos, la ropa interior y si tu vestido va a llevar can-can y no lo compras en la misma tienda también deberías tenerlo comprado. ¿Por qué? La respuesta es sencilla no puedes probarte el vestido con garantías si no te lo pruebas con todo lo que irá por debajo de él. Un zapato con más o menos tacón varía la altura del vestido y su caída y lo mismo sucede con el can-can.

Una vez vestida, la modista de tu tienda hará un primer ajuste del vestido tanto en anchura como en altura. De momento es sólo una prueba abierta ya que tu peso puede que cambie, sobre todo si has decidido perder algún kilillo.

La segunda prueba
La segunda prueba es más importante ya que se acerca la fecha. En esta prueba se revisará el vestido comprobando si se le deben hacer ajustes. Estos ajustes serán definitivos. Para esta prueba acude con todo: Velo, peinado, can-can, ropa interior y el resto de los complementos.
En esta prueba deberías poder caminar con el vestido haciéndote a él y comprobando su movimiento. No te lo quites inmediatamente, hazte a él, siéntate, levántate, anda… es un entrenamiento para el día de la boda. Cuanto más tiempo estés con el vestido más te acostumbrarás a él y más tranquila estarás el día de tu boda.

Recoger el vestido
Es mejor que el vestido lo guarden en la tienda. Ellos disponen de espacio adecuado para ello y lo tendrán colgado bastante alto para que no arrastre. El vestido en la tienda estará en una funda adecuada y no correrá el riesgo de que se ensucie. Ten en cuenta que los armarios de nuestras casas no están muy preparados para vestidos tan largos y que ocupan tanto espacio. Además de lo anterior el vestido te lo entregarán planchado e impecable por lo que es mejor recogerlo un par de días antes como mucho.


Las dudas de última hora
Seguramente llegarás a casa y te lo volverás a poner, después de todo siempre tenemos una amiga o un familiar que no ha acudido a las pruebas y quiere tener un “pase privado”. No te importe volvértelo a poner, adquirirás experiencia. Eso sí, comprueba que la persona que te viste o te ayuda a vestirte sabe cómo se pone y es cuidadosa. Esta persona habrá ido contigo a las pruebas y te habrá ayudado en ellas, por lo que esto será un nuevo entrenamiento de cara al gran día.

Una vez con el vestido puesto, anda, siéntate, muévete con él. Hazte a él. Buscarle fallos, aún estás a tiempo de solucionar los pequeños imprevistos. Quizás a los de la tienda no les haga mucha gracia, pero no te preocupes, te atenderán.