En mi corazón, Señor, se ha encendido el amor por una criatura que tú conoces y amas. Tú mismo me la has hecho encontrar y me la has presentado.

Te doy gracias por este don que me llena de alegría profunda, me hace semejante a Ti, que eres amor y me hace comprender el valor de la vida que me has dado.

Has que no malgaste esta riqueza que tú has puesto en mi corazón: enséñame que el amor es don y que no puede mezclarse con ningún egoísmo; que el amor es puro y que no puede quedar en ninguna bajeza; que el amor es fecundo y desde hoy debe producir un nuevo modo de vivir en los dos.

Te pido, Señor, por quien me espera y piensa en mí; por quien camina a mi lado; haznos dignos el uno del otro; que seamos ayuda y modelo.

Ayúdanos en nuestra preparación al matrimonio, a su grandeza, a su responsabilidad, a fin de que desde ahora nuestras almas dominen nuestros pensamientos y los conduzcan en el amor.

 
 
Señor:
Has de nuestro hogar un sitio de amor
Que no haya injuria porque Tú nos das comprensión
Que no haya amargura porque Tú nos bendices
Que no haya egoísmo porque Tú nos alientas
Que no haya rencor porque Tú nos das el perdón
Que no haya abandono porque Tú estás con nosotros
Que sepamos marchar hasta Tí en nuestro diario vivir
Que cada mañana amanezca un día más de entrega y sacrificio
Que cada noche nos encuentre con más amor de esposos
Has señor de nuestras vidas una página llena de Ti
Has señor de nuestros hijos lo que Tú anhelas
Ayúdanos a educar, a orientar por tu camino
Que nos esforcemos en el consuelo mutuo
Que hagamos del amor un motivo para amarte más
Que demos lo mejor de nosotros para ser felices en el hogar
Que cuando amanezca el gran día para ir a tu encuentro
Nos concedas el hallarnos unidos siempre a Tí
Amén