El Curso Prematrimonial consta de una serie de charlas en las cuales se profundizan temas claves para la convivencia: comunicación en el matrimonio, amor y comunión, paternidad responsable, significado del matrimonio cristiano, sexualidad, familia, espiritualidad conyugal, entre otros. Este curso sirve para concientizar a la pareja sobre el paso que están por dar, además, sirve para aclararles que la vida matrimonial es hermosa pero difícil, pero que la presencia de Dios será la fuerza de unión que les ayudará a vencer las dificultades. También servirá para recordarles que más allá de todos los problemas, el matrimonio es fuente de felicidad.

Hemos extraído información importante que este curso entrega, donde y cuando se puede realizar:

  1. ¿QUÉ HACE FALTA PARA CASARSE?
  2. ¿QUÉ HACE FALTA PARA CASARSE POR LA IGLESIA?
  3. ALGO TAN IMPORTANTE COMO LA FE
  4. LA FE HAY QUE DEMOSTRARLA
  5. CONOCER A JESUCRISTO Y SU EVANGELIO
  6. CONOCER A LA IGLESIA
  7. ¿QUÉ ES UN SACRAMENTO?
  8. LOS SACRAMENTOS DE LA IGLESIA
  9. SIN FE NO HAY SACRAMENTO
  10. ¿QUÉ ES EL MATRIMONIO CRISTIANO?
  11. CARACTERÍSTICAS DEL MATRIMONIO CRISTIANO
  12. LA CELEBRACIÓN DEL MATRIMONIO CRISTIANO
  13. LA PREPARACIÓN DE LA CELEBRACIÓN
  14. LA CELEBRACIÓN DEL SACRAMENTO DEL MATRIMONIO
  15. DONDE SE REALIZAN ESTOS CURSOS

Para realizarlo, la pareja solicita en su Parroquia la ficha de inscripción, la cual llenará y firmará su Párroco. Luego asistirá a la Parroquia de su elección para recibir las charlas. Al finalizar el curso, les será entregada una constancia de haber realizado el curso prematrimonial, firmada por el sacerdote y con el sello de la iglesia la cual entregarán en su Parroquia y se añadirá al expediente matrimonial. Recuerden que se trata de una constancia, no de una garantía de que su matrimonio será feliz; esa garantía se la deben dar ustedes.

Las personas que imparten las pláticas son constantemente capacitadas, con el fin de que los cursos sean dinámicos y nada tediosos. Es importante que las parejas asistan a estas pláticas, porque las personas que las imparten son generalmente parejas de familias cristianas que nos se limitan al texto, sino que comparten vivencias personales con los futuros contrayentes.

Temas como “Diálogo: comunicación profunda”, “Conocerse más para amarse mejor”, “Amor Conyugal”, “La Sexualidad al servicio del amor” y “Conceptos cristianos sobre paternidad”, son algunos de los que se dan en estas charlas. A fin de dar a los futuros contrayentes un sentido práctico y útil en estos cursos, también se tratan temas como: “Administración del hogar”, “Sacramento del matrimonio” y “Espiritualidad conyugal”, que les permite tener una visión más amplia sobre las clases de problemas que pudieran llegar a enfrentar en su nueva vida. Algunos de los temas son los hijos, la educación de los mismos dentro de la iglesia, la oración en familia y la planificación familiar.

Este no es el ABC para tener un matrimonio ni tampoco un centro de respuestas para los problemas que se puedan presentar en la vida de casados, pero es una orientación de lo que pueden pasar o de situaciones que se pueden presentar dentro de su vida conyugal y de la enorme importancia de a Dios a su lado y sobre todo comunicación y paciencia.

Aquí se llevan a cabo dinámicas donde les hacen pensar en ciertas situaciones y cosas que pasaran seguramente por su vida matrimonial y personal y cómo reaccionarían ustedes y es un recordatorio de que ustedes están escogiendo libremente a la persona con que pasaran el resto de su vida y puede llegar a ser el momento ideal para pensar y reflexionar sobre la decisión que están tomando.

Sucede a veces que se tocan temas que como pareja no habían hablado y en ese momento se dan cuenta que la pareja que seleccionaron no es la ideal para ustedes por las respuestas que den a dichos temas así que es importante ir con las antenas bien paradas para poder tomar decisiones o bien para afianzar su relación. Es mejor tomar una decisión a tiempo en caso de que consideren que no es lo ideal para ustedes.

1. ¿QUÉ HACE FALTA PARA CASARSE?

Para casarse hacen falta principalmente dos cosas:

  • AMOR: que la pareja se ame de verdad. Aunque esto pueda parecer evidente no siempre es así. Hay personas que se casan por otros motivos o intereses ajenos al amor.
  • MADUREZ HUMANA: tener la capacidad necesaria para asumir seriamente las responsabilidades que conlleva el compromiso personal y público de vivir juntos formando una familia.

Quien no es creyente se casa ANTE EL JUEZ u otra autoridad civil reconocida por la ley. El creyente se casa ANTE DIOS, teniendo como testigo cualificado el sacerdote.

Aunque para el cristiano el único y verdadero matrimonio es el celebrado sacramentalmente por la Iglesia, eso no significa que no respete y valores el MATRIMONIO CIVIL. Este es un contrato por amor celebrado ante el juez, realizado por personas que quieren ser fieles y coherentes con sus convicciones no religiosas. Y eso es algo digno y respetable en una sociedad democrática y pluralista como la nuestra, en la que la libertad de conciencia es fundamental dentro de los derechos humanos.

Lo que sí es que cada uno sea responsable con la opción que ha tomado, y asuma las consecuencias que de ella se derivan. Por ejemplo: una pareja que ha decidido casarse por lo civil no debe pedir el Bautismo para su hijo, pues es ilógico que desee para el niño la bendición de Dios cuando la ha rechazado para ella en su matrimonio. Y lo más importante es que todos nos respetemos, cada uno con sus opciones de vida, haciéndolas libre y conscientemente.

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2. ¿QUÉ HACE FALTA PARA CASARSE POR LA IGLESIA?

Además del Amor y de la Madurez humana, para casarse por la Iglesia hacen falta otras dos cosas fundamentales:

  • CREER EN DIOS, JESUCRISTO Y SU IGLESIA: ser CRISTIANO con todo lo que eso implica, y no sólo creyente. Creyente es el que cree en Dios, ya sea judío, musulmán, budista... El cristiano cree en EL DIOS DE JESUCRISTO. Es decir, cree y entiende a Dios como Jesús nos enseña en el Evangelio.
  • ENTENDER EL MATRIMONIO COMO SACRAMENTO: es decir, como un compromiso de amor que expresa y manifiesta el mismo amor de Dios, y que le pareja ha de vivir con decisión, entrega y fidelidad para siempre.

Es necesaria una reflexión seria y profunda antes de tomar la decisión de casarse por la Iglesia. Sería bueno, por tanto, preguntarse con sinceridad:

  • ¿Por qué nos casamos por la Iglesia?
  • ¿Qué sentido tiene para nosotros el Sacramento del matrimonio?
  • ¿Qué va a representar después, en nuestra vida de cada día, este compromiso que vamos a contraer ante Cristo y la Iglesia?

Una reflexión que tiene que hacer cada uno personalmente y como pareja, juntos. Y el Curso Prematrimonial debe suponer una oportunidad para reflexionar sobre todo esto y para clarificar posturas.

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3. ALGO TAN IMPORTANTE COMO LA FE

La fe es un asunto muy importante en la vida, al menos para los creyentes. Por eso cuando una pareja solicita el matrimonio cristiano se ha de poner de relieve la cuestión de la fe. Dialogar sobre el tema para saber si son cristianos o no lo son.

En circunstancias normales esto sería innecesario, pues se supondría que todo el que pide casarse por la Iglesia es cristiano. Pero todos sabemos que esto hoy no es así. Hay parejas que piden el matrimonio religioso sin ser creyentes, por costumbre, por tradición, por evitar problemas familiares, porque el marco del templo es más bonito y luce más que el del juzgado…

Además, hay personas que su alejamiento y frialdad hacia la fe y la Iglesia son por una cierta "dejadez" aunque sin mala intención ni rechazo, pero en otras su agresividad y hablar mal de todo lo religioso es algo evidente. ¿Cómo pueden entonces pedir el casarse por la Iglesia? piensa cualquiera con sensatez. Nadie puede, ni debe, casarse por la Iglesia sin fe y sin respeto hacia lo religioso. En esto, como en todos los asuntos serios de la vida, hemos de ser honrados y coherentes.

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4. LA FE HAY QUE DEMOSTRARLA

No basta tampoco con decir que tenemos fe, hemos de mostrarlo en nuestra vida. La fe cristiana, como todo convencimiento serio y digno del ser humano, tiene que tener una coherencia elemental entre los dichos y los hechos, entre la teoría y la práctica, entre pensar y actuar en consecuencia. Si no sucede así, difícilmente puede decirse que hay fe.

  • ¿Dónde demostrar la fe? Donde el creyente está, donde vive, donde trabaja, donde se divierte o hace deporte...
  • ¿Cuándo demostrar la fe? Cuando está en casa con su familia, cuando está con los amigos, cuando viaja, cuando ama o cuando sufre,...
  • ¿Cómo demostrar la fe? Con respeto, tolerancia y solidaridad hacia los demás, viendo en ellos unos hermanos e hijos de Dios, leyendo la Palabra de Dios, celebrando la fe con los demás creyentes de la Misa, rezando todos los días, luchando por la justicia y la paz, ayudando a los pobres y marginados.

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5. CONOCER A JESUCRISTO Y SU EVANGELIO

Nunca es tarde para retomar las cosas importantes de la vida, como es la religiosidad. En principio sólo hace falta tener buena voluntad, quitar prejuicios y poner un poco de interés.

En el tiempo de un Curso Prematrimonial no se puede hacer una adecuada y completa exposición de la fe cristiana, por eso aprovecha otros espacios y momentos para profundizar en la fe y conocer en serio lo que es ser cristiano. Ahora nos limitamos a señalar algunos aspectos fundamentales:

Ser cristiano es:

  • Creer en Dios como Padre bueno y misericordioso, que nos ama, se preocupa por nosotros, y quiere que seamos libres y felices.
  • Creer en Jesús como su Hijo, nuestro hermano y amigo, nuestro Señor y salvador, que da sentido a nuestra vida.
  • Vivir el Evangelio como proyecto o programa de vida, que nos enseña a ser auténticamente personas, y a trabajar con esperanza por un mundo más solidario y fraterno: por el Reino de Dios.
  • Sentirse parte de la Iglesia, la familia de los cristianos, que impulsada e iluminada por el Espíritu Santo, celebra y crece en la fe escuchando la Palabra de Dios y compartiendo la Eucaristía y la vida.
  • Comprometerse en la construcción de un mundo más justo estando al lado de los pobres y marginados, más libre y pacífico luchando por los derechos humanos.
  • Vivir con la esperanza de que Dios es el sentido último de la vida, sabiendo que estaremos con Él para siempre, resucitando después de nuestra muerte, junto con las personas que amamos.

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6. CONOCER A LA IGLESIA

Para muchos el principal obstáculo para acercarse a la fe cristiana es la propia Iglesia. Critican sus fallos históricos, el Vaticano, los curas... Hemos de reconocer, como la misma Iglesia lo ha hecho en muchas ocasiones, aunque algunos lo desconozcan, que los cristianos hemos cometido, cometemos (y cometeremos) errores ¡Como todo grupo humano, ya sea político, social, profesional, cultural o religioso!

Nada de lo que está hecho o compuesto por personas puede ser perfecto. Y cuando las críticas son sinceras, honestas, constructivas y con conocimiento de causa, hemos de aceptarlas con humildad y tratar de corregir nuestras equivocaciones.

Pero todos sabemos que no siempre es así, también respecto a la Iglesia, muchas veces son los prejuicios (personales, sociales, ideológicos), el desconocimiento o las informaciones parciales, las que nos hacer decir cosas falsas o tener una opinión equivocada sobre la Iglesia y las personas religiosas.

  • La Iglesia no es sólo, ni principalmente, el papa, los obispos y los sacerdotes. Es la COMUNIDAD CRISTIANA de los que quieren ser discípulos de Jesús y vivir su Evangelio.
  • Los catequistas, los que llevan Cáritas, la pastoral de Misiones, la pastoral de los Enfermos, la pastoral Familiar, la pastoral de la Cultura y Comunicación o los que colaboran en la Liturgia y la Economía parroquial son también muy importantes. Desempeñan unos servicios de forma generosa y desinteresada, porque son cristianos, de los que deberíamos sentirnos orgullosos y agradecidos, pues mucha gente se beneficia de ellos, sean creyente o no.

Lo que la Iglesia hace se puede resumir en tres cosas:

  • Escuchar y conocer en profundidad la PALABRA DE DIOS, para poder vivirla y predicarla.
  • Celebrar su fe en la ORACIÓN y los SACRAMENTOS, principalmente en la EUCARISTÍA de cada domingo para conmemorar la Muerte y Resurrección del Señor, reunida como una familia.
  • Vivir la vida desde la fe, actuando con los criterios de la ética cristiana. COMPROMETIÉNDOSE en el trabajo por hacer un mundo mejor, estando al lado de los pobres, los marginados y los que sufren.

Lo que la Iglesia pretende se puede resumir en una palabra: EVANGELIZAR. Dar a conocer y ofrecer el Evangelio de Jesús, para que todo el que libremente quiera compartir nuestra fe se sienta feliz y dichoso, como nosotros nos sentimos, por haber encontrado en Dios el sentido de la vida.

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7. ¿QUÉ ES UN SACRAMENTO?

Lo diremos de una forma sencilla: un sacramento es un ENCUENTRO CON DIOS. Un encuentro personal y comunitario con "lo sagrado", "lo sobrenatural", con el "misterio" (sacramentum en latín significa misterio), que te lleva a descubrir un sentido más profundo y auténtico más allá de la simple apariencia de las cosas.

Desde esta perspectiva podemos pensar que cualquier cosa puede ser "un sacramento": un acontecimiento, una persona, una situación, una experiencia... Y así es efectivamente. Todo aquello que nos lleve a tener un encuentro con Dios es un sacramento para nosotros.

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8. LOS SACRAMENTOS DE LA IGLESIA

Algunos tal vez no recuerden que en la catequesis le enseñaron que los Sacramentos eran 7. Si todo puede ser sacramento para nosotros, ¿por qué esos sacramentos especiales? Porque existen unas experiencias fundamentales en la vida, más importantes, en las que nos encontramos con Dios con mayor facilidad, nos remiten a Él casi espontáneamente. Veamos cuáles son esas experiencias, y el sacramento con el que guardan estrecha relación:

  • El misterio de la vida: BAUTISMO
  • El crecimiento: CONFIRMACIÓN
  • La unión - división: PENITENCIA
  • La fraternidad - amistad: EUCARISTÍA
  • El amor - entrega - servicio: MATRIMONIO / SACERDOCIO
  • El dolor y la muerte: UNCIÓN DE ENFERMOS

Ahora vemos cómo los Sacramentos tienen que ver con nuestra vida más de los que pensamos. Nuestras experiencias humanas son "completadas" por las experiencias religiosas. Dicho de otra manera: El cristiano vive todo lo humano con una profundidad y sentido especial desde su fe religiosa.

Por tanto, los sacramentos no son ceremonias raras que se hacen en la Iglesia, sino celebraciones litúrgicas de aquello que acontece en nuestra vida y que conlleva una relación especial con el Señor, expresada mediante palabra, gestos y símbolos. En el matrimonio por ejemplo: las palabras del consentimiento, los anillos, las arras,... que expresan el amor y entrega de la pareja.

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9. SIN FE NO HAY SACRAMENTO

Como ya hemos señalado, para celebrar un sacramento, la fe es fundamental. En todos los sacramentos tiene que estar presente la fe, también en el matrimonio.

Recibir sin fe un sacramento, en este caso, el Matrimonio cristiano, no es más que una ceremonia teatral de la que Dios no puede estar muy contento. Además, el matrimonio seria inválido y la pareja no estaría realmente casada delante de Dios aunque lo estuviese para los hombres legalmente.

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10. ¿QUÉ ES EL MATRIMONIO CRISTIANO?

Según lo que hemos dicho que es un sacramento, sería el encuentro con Dios desde el amor de dos personas que quieren hacer un proyecto de vida común y formar una familia. Un íntima COMUNIDAD DE VIDA Y AMOR bendecida por Dios por medio de su Iglesia.

Para un cristiano, ese amor de la pareja es signo de dos cosas:

  • El amor de Dios a los hombres.
  • El amor de Jesucristo a su Iglesia.

Por tanto, el amor conyugal es siempre semejante al amor de Dios: libre, fiel, total, permanente y fecundo. Una pareja creyente ha de tener esto como punto de referencia constante.

Un amor que es siempre una meta a alcanzar, que hay que aprender en continuo proceso de perfección y superación. Hay que aprender en continuo proceso de perfección y superación. Hay que ir realizando el sacramento día a día. No es algo que se agote el día de la boda: es exigencia de entrega renovada cada día.

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11. CARACTERÍSTICAS DEL MATRIMONIO CRISTIANO
  • LA UNIDAD: La unión que se da en la pareja es tan íntima y estrecha, que comprenden perfectamente aquellas palabras de Jesús: "ya no son dos, sino una sola carne". Son dos "tú", que sin perder su libertad y características propias, forman un "yo".
  • LA TOTALIDAD: Se ama sin reservas, con todo el corazón, y a toda la persona. Con sus virtudes y defectos, con sus cosas positivas y otras que no lo son tanto. Con un amor "que no busca su interés, no se irrita y no apunta las ofensas", como dice S. Pablo en la primera carta a los Corintios (I Cor. 13)
  • LA INDISOLUBILIDAD: Se vive una relación que es fiel y para siempre: "en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y la enfermedad, todos los días de la vida".

Ahora, tal vez, se comprenda mejor por qué la Iglesia no acepta el DIVORCIO: por su forma de entender desde la fe el matrimonio, y lo que es una verdadera relación de pareja. El mismo Jesús habla de esto en el Evangelio: "lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre" (Mt. 19,6).

Todos sabemos que esto es difícil, pero la misión de la Iglesia consiste en señalar el ideal hacia el que tender y por el que tenemos que luchar. Por otra parte, hemos de reconocer que toda pareja eso es lo que desea y lo que anhela en el fondo de su corazón. Después, es verdad, vienen las dificultades de la vida, pero no por eso hemos de rendirnos fácilmente y pensar que se trata de un imposible. Por encima de todas las dificultades la gracia del sacramento nunca va a fallar. La presencia de Dios en el amor de los esposos, que ha hecho nacer su amor, lo fundamente, lo hace crecer y lo lleva a plenitud. En esta presencia de Dios es donde radica la esencia profunda del sacramento del matrimonio y donde se fundamenta su indisolubilidad, su carácter de ser para siempre.

Además habrá que contar, claro está, con la cooperación y esfuerzo de la pareja, que pone todo su empeño en solucionar los problemas que se presenten, con la ayuda de quien sea necesario: familia, amigos o profesionales de los distintos campos.

Digamos por último, esbozando una sonrisa, que el matrimonio es cosa de tres: tú, tú pareja y Dios.

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12. LA CELEBRACIÓN DEL MATRIMONIO CRISTIANO

Después de todo lo que hemos visto sobre el matrimonio, parece elemental afirmar que quien no sea cristiano y no esté dispuesto a asumir esos compromisos, no debería pedir celebrar su boda por la Iglesia. Sólo quien entiende y vive así su vida de pareja sabrá celebrar y disfrutar la liturgia sacramental que se realiza el día de su casamiento.

EL EXPEDIENTE MATRIMONIAL

Lamentablemente algunas parejas cuando se acercan a la Parroquia para comunicar al sacerdote su deseo de casarse y fijar la fecha de la boda, no se preocupan demasiado por todo lo que hemos dicho anteriormente, y sólo preguntan por "los papeles" que necesitan.

Ahora comprenderemos que lo verdaderamente importante es estar preparado para "casarse como Dios manda". Pero también es necesario saber el papeleo que hace falta. Por eso vamos a hablar de ello.
Para casarse hay que hacer un EXPEDIENTE MATRIMONIAL. Si los dos pertenecen a la misma Parroquia, sólo se hace un expediente. Cuando son de distinta Parroquia, cada uno hará en la suya medio expediente, que después se unirán para llevar a la Parroquia en que van a contraer matrimonio.

Para realizar todos los trámites con tranquilidad, incluido el Curso Prematrimonial si no se ha realizado todavía, hay que ponerse en contacto con la Parroquia donde se vaya a celebrar la boda, o con la que debe realizar medio expediente, al menos con TRES MESES de antelación.

Los papeles que cada uno debe entregar son:

  • La partida de Bautismo. Si te casa en la Parroquia donde fuiste bautizado, el mismo párroco la hará. Si no es así debes pedirla en la Parroquia donde te bautizaron.
  • Fotocopia del Carnet de Identidad.
  • Fotocopia de tu página, del Libro de Familia de tus padres. O si lo prefieres una Partida de Nacimiento.
  • El certificado de haber realizado el Cursillo Prematrimonial.
  • Además se deben presentar DOS TESTIGOS para firmar. Mayores de edad, que no sean familiares y que lleven el DNI. Si son de distinta Parroquia cada uno los presentará en la suya.

Otra cosa importante: No vayas nunca a la Parroquia en que quieras casarte con la fecha de la boda ya fijada. Tal vez no sea posible en esa fecha, antes que con nadie hay que consultar con el párroco.

Antes de la boda deben firmar en el expediente matrimonial dos cosas, aunque de hecho es la misma, sólo que una es en términos jurídicos (Examen de los contrayentes) y la otra en términos pastorales (Declaración de intenciones).

La DECLARACIÓN DE INTENCIONES no es más que un resumen de lo que significa el matrimonio cristiano:

“El día de mi matrimonio, me comprometo públicamente y con plena libertad, en presencia de Dios, a formar con mi prometido/a una verdadera comunidad de vida y amor, bendecida por Cristo, como lo quiere y desea la Iglesia. Con este compromiso mutuo, quiero establecer entre nosotros un lazo sagrado, que nada pueda destruirlo. También me comprometo a hacer lo posible para que nuestro amor crezca con una fidelidad total y ser para mi esposo/a ayuda constante. Acepto los hijos que puedan nacer de nuestro amor. Procuraremos educarlos humana y cristianamente lo mejor que sepamos. Yo creo que el amor nos existe superar todos nuestros egoísmos para hacernos felices el uno al otro".

(Del Expediente Matrimonial)

El día de la boda firmaréis después de la ceremonia, que el matrimonio se ha celebrado, junto con dos testigos que asistan al acto, por ejemplo los padrinos.

Sólo el día de la boda (aunque eso depende de las parroquias) se os entregará una Notificación de Matrimonio Canónico para que lo llevéis al juzgado al que pertenece la Parroquia en que os habéis casado. Allí, entonces, os entregarán el Libro de Familia. El plazo para entregar este documento es de cinco días según establece la ley.

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13. LA PREPARACIÓN DE LA CELEBRACIÓN

La preparación inmediata

Algunos días antes de la boda deberéis preparar la celebración con el sacerdote que os va a casar. Repasareis toda la ceremonia para que tengáis claro lo que debéis hacer. También ultimaréis las cosas que sean necesarias.

Algunas cosas a tener en cuenta

Lo que decimos a continuación depende de cada Parroquia, pues cada una tiene sus criterios y normas establecidas.

  • Aunque ya sabemos que eso no depende de los novios, es importante que los familiares y amigos que los acompañen a la Iglesia, lo hagan con respeto y en silencio, pues se trata de un acto religioso en el que hay que estar con la compostura adecuada.
  • También a los fotógrafos, aunque cada vez actúan con mayor profesionalidad, habría que recordarles que no entorpezcan la celebración y realicen su trabajo con discreción. Esto es más necesario si no son profesionales y se trata de amigos o familiares los que hacen las fotos y el vídeo.
  • Si escoges a niños para que lleven los anillos y las arras, debes procurar que no sean demasiado pequeños para evitar problemas en el momento que deben intervenir.
  • Aunque esto tampoco depende de ustedes, sería bueno que aconsejes a los que vayan a echar arroz u otra cosa al final de la boda, que lo hagan fuera del templo. Después hay que limpiar y sobre todo si a continuación hay otra celebración en la Iglesia, algunas personas (principalmente las mayores) pueden resbalar y caer.
  • Algo muy importante, y esto sí que depende de ustedes: deben ser puntuales. No sólo por el sacerdote, sino por respeto a las personas que los acompañan, a las que sin duda (como nos pasa a todos) no les gustará esperar.

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14. LA CELEBRACIÓN DEL SACRAMENTO DEL MATRIMONIO

Lo primero que tenemos que tener claro es que el matrimonio es un sacramento como los demás que tiene valor y significado propio, y no necesita estar acompañado de otro, como la Eucaristía, para ser celebrado con total dignidad. Una boda sin misa no es un casamiento de segunda categoría. Además, un matrimonio dentro de la Eucaristía sólo tiene sentido cuando la pareja es auténticamente cristiana y va habitualmente a Misa los domingos. Si no es así, la Misa la convertimos en un relleno de la boda, por cuestiones de tradición, porque la ceremonia queda más bonita o simplemente por dar gusto a los familiares que insisten sobre el tema.

  • En todas las bodas con Misa, los novios y los padrinos deben comulgar. Lo contrario no tendría ningún sentido.
  • Antes de comulgar hay que confesar. Sobre todo si se lleva mucho tiempo sin hacerlo.

      Como ayuda para confesarse bien recordemos lo siguiente:

  • Antes de la Confesión: Se revisa la vida, pensando aquello de lo que uno tiene que arrepentirse y pedir perdón al Señor: mi relación con los demás, con Dios y conmigo mismo.
  • La confesión: Te acercas al sacerdote y haces la Señal de la Cruz. Y dices: "Le pido perdón al Señor por todos mis pecados". A continuación dices todos tus pecados. El sacerdote te da la Absolución, te perdonará los pecados, en el nombre del Señor.
  • Después de la Confesión: Das gracias al Señor por haber perdonado tus pecados y cumples la penitencia que el sacerdote te haya dicho.

Veamos ahora en concreto lo principal de vuestra boda: el rito del sacramento del Matrimonio. Esto es lo que debes preparar adecuadamente unos días antes de la boda con el sacerdote que te va a casar.

El rito del Matrimonio

Escrutinio: Entonces el sacerdote los interroga acerca de la libertad, la fidelidad y la aceptación y educación de la prole y a cada pregunta ellos responden:

¿Venís a contraer Matrimonio sin ser coaccionados, libre y voluntariamente?
R.: Sí venimos libremente.

¿Estáis decididos a amaros y respetaros mutuamente, siguiendo el modo de vida propio del Matrimonio, durante toda la vida?
R.: Sí, estamos decididos.

La siguiente pregunta se puede omitir si las circunstancias lo aconsejan, por ejemplo, si los novios son de edad avanzada:

¿Estáis dispuestos a recibir de Dios responsable y amorosamente los hijos, y a educarlos según la ley de Cristo y de su Iglesia?
R.: Sí, estamos dispuestos.

Consentimiento: El ministro los invita a expresar el consentimiento:

Así, pues, ya que queréis contraer matrimonio, unid vuestras manos, y manifestad vuestro consentimiento ante Dios y su Iglesia.
Se dan la mano derecha.

El varón dice: Yo, N., te recibo a tí, N., como esposa y me entrego a tí, y prometo sete fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, todos los días de mi vida.

La mujer dice: Yo, N., te recibo a ti, N., como esposo y me entrego a ti, y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, todos los días de mi vida.

Bendición y entrega de los anillos:

El ministro dice: El Señor bendiga estos anillos qué vais a entregaros el uno al otro en señal de amor y fidelidad.
R. Amén.
El esposo introduce en el dedo anular de la esposa el anillo a ella destinado, diciendo: recibe esta alianza en señal de mi amor y fidelidad a ti. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. La esposa introduce en el dedo anular del esposo el anillo a él destinado, diciendo: recibe esta alianza en señal de mi amor y fidelidad a ti. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Según las costumbres locales se puede realizar a continuación el rito de la bendición y entrega de las arras.

Bendición y entrega de las arras

El ministro dice: Bendice Señor, estas arras que N. y N. se entregan, y derrama sobre ellos la abundancia de tus bienes.
El esposo toma las arras y las entrega a la esposa diciendo: recibe estas arras como prenda de la bendición de Dios y signo de los bienes que vamos a compartir. La esposa igualmente las entrega al esposo, diciendo: recibe estas arras como prenda de la bendición de Dios y signo de los bienes que vamos a compartir.

Ya sabemos que el día de la boda tendrás mucho ajetreo, y tal vez sea inevitable, pero procura que nadie te agobie, ni la familia, ni los amigos, ni los fotógrafos... sólo ustedes y su amor es lo importante. Trata de "aislarte" y disfruta de la celebración de tu matrimonio en todos los sentidos.

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15. DONDE SE REALIZAN ESTOS CURSOS

CENTRO  
 DIRECCIÓN  
 TELÉFONO  
  COSTO 
ZONA NORTE
Movimiento  Familiar  Cristiano 
Cra. 15 No.125-13 Of.507 
323 0629
 $         170.000
S. Juan de Ávila 
Trv. 29 No. 138- 46 
258 9052
 $         150.000
Cristo Rey 
Calle 98 No. 18- 23 
257 9144 
 $         120.000
Nuestra Señora del Campo 
Calle 152 No. 8- 70 
627 7688 
 $         120.000
Nuestra Señora del Consuelo 
Calle 155 A No. 15- 36 
671 8494 
 $           90.000
Porciúncula 
Cra. 11 No. 72- 82 
249 4308 
 $           80.000
CHAPINERO
Pastoral Universitaria 
Diag. 45 No. 16-A-39 
297 0336
 $         150.000
Nuestra Señora del Carmen
- Santa Teresita 
Cra. 18 No. 43 - 50 
288 1488 
 $         150.000
Divino Salvador 
Cra. 17 No. 56- 27 
347 0681 
 $         100.000
San Alfonso María de Ligorio 
Av. 28 No.  39-27 
244 2287 
 $           50.000
CENTRO
Curso Prematrimonial 
- CEPAES 
Av. 28 No. 37-21 
368 0311
 $         100.000
Catedral Primada 
Calle 11 No. 6 -93 
341 1954
 $           60.000
Santa Agueda 
Cra. 38 A No.  1A-00 
713 7613 
 $           40.000
Nuestra Señora de Belén 
Cra. 3 No.  5-95 
333 2509 
 $           25.000
OCCIDENTE
San Mateo 
Cra. 62 No. 77- 17 
542 6890 
 $           35.000
San Simón Apóstol 
Calle 63 D No.  71a-67 
251 7864 
 $           35.000
Santisimo Redentor (Convivientes) 
Cra. 85 No. 82A -00 
430 3391 
 $           35.000
Santa Mariana de Jesús 
Tranv. 92A No.  83B- 20 
251 1421 
 $           40.000
Madre del Verbo Divino 
Cra. 104 No.  71B-23 
227 1855 
 $           40.000
San Francisco de Borja 
Cra.  112 A N.75-06 
433 3737 
 $           40.000
La Inmaculada Concepción
de Suba 
Cra. 90 No. 143 - 40 
681 5356
 $           40.000
San Nicolás 
Cra. 70C No. 116A - 12 
253 5034
 $         100.000
SUR
Sta. María de la Esperanza 
Calle 75ª Sur 1B-16Este 
768 2396 
 $           30.000
P. Cristo Doliente 
Cra. 81 No. 57ª-81 Sur 
776 3935 
 $           30.000
S Bernardino de  SOACHA 
Calle 12 No.  6-50  
781 4474 
 $           30.000
San Eugenio 
Cra. 79 No. 6 - 71 
411 9480 
 $           35.000
Nuestra. Señora del  Amparo 
Cra.73A No.   11ª-36  
424 3486 
 $           35.000
Ntra Sra de Fontibón  (convivientes) 
Calle 18 No. 110-50 
415 9570 
 $           35.000
San José de Fontibón 
Cra. 100 No. 24-60 
413 4968 
 $           35.000
San Justino Mártir  
Cra. 81C No. 47ª-30 Sur 
451 7964 
 $           35.000
María Auxiliadora 
Calle 40 Sur No. 5-26 E 
206 7535 
 $           35.000
San Bernardino de Bosa 
Cra. 80 H N. 61-20 S  
775 0208 
 $           35.000
Pastoral Familiar de la
Diócesis 
Calle 5 No. 9 -48 Leon XIII 
719 1087 
 $           35.000
San Cayetano 
Av. Boyacá No.  37-80   Sur 
230 4717 
 $           40.000
San Pio de Pietralcina 
Calle 69 D Sur No.  45B 15 
718 9803 
 $           40.000
N.  Señora del  Ave María (Madelena) 
Calle 60 A No.  66-35 S 
724 4993 
 $           40.000
Santa Cecilia  
Diag. 49 Sur No.  53-56 
238 3372 
 $           43.000
San Ignacio de Loyola 
Cra. 23C 31B-70 Sur 
209 1650 
 $           45.000
Natividad de  Nuestra Señora 
Cra. 18 A No.  53-55 S 
714 2823 
 $           50.000
COTA
N. Señora del Rosario COTA 
Cra. 5 No.  12-01 Cota 
864 0056 
 $           40.000

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16. CUANDO SE REALIZAN ESTOS CURSOS

CENTRO  
 
 Noviembre  
 Diciembre
NORTE
Movimiento Familiar Cristiano 
 
24-25 
 
Porciúncula 
Sab-Dom 
Sab-Dom
P. Cristo Rey 
  
 
S. Juan de Ávila  
17-18 
 
Nuestra Señora del Campo 
24-25 
 
Nuestra Señora del Consuelo 
2,3,4 
1,2,3
CHAPINERO
Pastoral Universitaria 
 
-
Ntra. Señora del Carmen - Santa Teresita 
3 y 4
17-18
Divino Salvador 
9-10; 23-24 
 
San Alfonso María de Ligorio 
17-18 
1 y 2
CENTRO
Encuentro de Novios, - CENPAFAL 
 
16-19 
Nov. 30 - Dic. 3
Santa Agueda 
24-25 
15-16
Nuestra Señora de Belén 
3 y 4
1 y 2
Catedral primada 
24-25 
1 y 2
OCCIDENTE
San Mateo 
 
  
 
San Simón Apóstol 
10-11; 24-25 
1-2; 8-9
Santa Mariana de Jesús 
24-25 
15-16
Madre del Verbo Divino 
3 y 4
1 y 2
San Francisco de Borja 
18-25 
 
La Inmaculada Concepción de Suba 
10 y 11
1 y 2
Santisimo Redentor (Convivientes) 
24-25 
15-16
SUR
San Eugenio 
 
16-17 
21-22
Nuestra Señora del Amparo 
10 y 11
15-16
San Cayetano 
3 y 4
1 y 2
Nuestra Señora de Fontibón (Conviv.) 
10-11; 24-25 
 
Parroquia San José de Fontibón 
3 y 4
1 y 2
Parroquia San Justino Mártir  
12 a 16
17-21
San Ignacio de Loyola 
17-18 
15-16
Natividad de Nuestra Señora 
10 y 11
1-2; 15-16
Santa Cecilia 
3 y 4
1-2; 15-16
San Pio de Pietralcina 
17-18 
15-16
María Auxiliadora 
3-4; 24-25 
 
Sta. María de la Esperanza 
3-4; 17-18 
15-16
Parroquia Cristo Doliente 
11 y 25 
9 y 23
N. Señora del Ave María (Madelena) 
24
1
San  Bernardino de  SOACHA 
3 y 4
1 y 2
San  Bernardino de Bosa. 
25
9
Pastoral Familiar de la Diócesis 
17-18 
1 y 2
COTA
N. Señora del Rosario COTA 
 
3-4; 24-25 
15-16

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