COMO ELEGIR:

  1. LA RECEPCION
  2. EL CATERING
  3. EL MENU
  4. EL BANQUETE

LA RECEPCION

Tenemos que tener muy presente que en nuestra boda habrá dos cosas que nuestros invitados recordarán siempre: el lugar de la celebración y el servicio del CATERING.

Por lo que a la hora de buscar un lugar donde celebrar nuestra boda, lo mágico es hacerlo en lugares de ensueño, como pueden ser lugares con tradición, tales como antiguos conventos, castillos, etc.., en los que hoy en día tenemos posibilidad de alquilar en bastantes lugares del territorio nacional.

 
 

Otras de las elecciones es la de aquellos lugares donde su principal atrayente es la naturaleza y el aire puro del campo rodeados de magníficas arquitecturas rurales como la que podemos encontrar en las esplendorosas haciendas, cortijos, casas rurales, etc. que hoy en día hay tantas que están acondicionadas para cubrir este tipo de celebraciones.

Debemos de asegurarnos de la capacidad que tiene el recinto para albergar el número de invitados que llevemos a nuestro evento, teniendo en cuenta que cada uno de nuestros invitados necesita un mínimo de un metro cuadrado de terreno para ubicarlos cómodamente sin los problemas que se puedan ocasionar por motivos de espacio.

 

Es importante que tengamos exclusividad del recinto para el día de nuestra boda. Con lo que nos dará la tranquilidad de que no molestaremos a nadie y por supuesto nadie nos molestará a nosotros.

Este tipo de recintos pueden ser algo más caros que otras opciones pero indiscutiblemente nos dará más prestigio a nuestra celebración. Pero si nos paramos a pensar en nuestros invitados, para los cuales, esta ocasión también es un día especial en la que hacen unos desembolsos económicos importantes para poder adquirir buenos trajes y poder lucir sus mejores galas, es conveniente plantearse que ellos también se merecen lo mejor, igual que ustedes mismos y vuestra familia.

En ambos casos debemos buscar lugares que estén provistos de abundantes jardines en los que podamos celebrar la copa de espera, donde nuestros invitados se deleiten con la flora del lugar mientras degustan los más deliciosos aperitivos que nos tenga preparado el CATERING mientras esperan la llegada de los novios para luego poder pasar al magnífico salón que nos pueda deleitar con su belleza y esplendor.

Hay lugares en los que nos da la posibilidad de celebrar nuestro enlace con un almuerzo al aire libre o una cena bajo la luz de las estrellas con el romanticismo que ello conlleva, pero nunca debemos olvidar que este lugar nos pueda proporcionar un recinto bajo techo para tener la posibilidad de que por inclemencias del tiempo hubiese la necesidad de última hora de celebrarlo bajo zona cubierta.


Luego nos queda la opción, que aún siendo normalmente más baratos, nos acondicionan más por motivo de espacio. Son la de los saloneshoteles. Opción que lo fundamental en que nos tenemos que basar es en que el servicio de CATERING este a la altura del tipo de celebración que vamos a celebrar.

Siempre y en todas las opciones debemos de tener como prioridad el estado de las instalaciones respecto a la higiene del recinto en general como en el estado de los cuartos de baño, posibilidad de que disponga de guarda ropa, un servicio de mantenimiento de limpieza de los baños durante todo el evento como la disponibilidad de parqueaderos espaciosos y algo que debe de ser muy importante como son las prestaciones de la cocina, ya que es aquí donde se va a realizar la comida para todos nuestros invitados. Esta debe ser amplia con buen acceso al comedor y en perfectas condiciones sanitarias.

Debemos elegir lugares donde tengamos la posibilidad de llevar nuestro propio CATERING pues no sólo el recinto es la clave de nuestro éxito ante nuestros invitados ya que tanto el servicio como la comida son muy importantes y como es natural tenemos en el mercado CATERING que nos prestan todas estas cualidades como otros que no, por lo que no debemos conformarnos con aquel o aquellos que el recinto nos pueda obligar a tener si no lo vemos adecuado para la ocasión.

Es vuestra boda y no se va a repetir.

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EL CATERING

No nos cabe la menor duda de que todo lo referente a una gran celebración y mas concretamente a una boda, es importante, pero sin lugar a dudas la piedra angular es el CATERING, no olvidemos que los invitados esperan el momento de empezar a degustar la selección de manjares elegidos por los novios y así decidir si esta celebración es digna de contar y recordar o simplemente pasa a engrosar la lista de una boda mas.

¿Cuáles son aquellos detalles que hacen que el CATERING elegido sea el correcto?

  • Claridad y transparencia

  • Seguimiento de profesionales desde el primer contacto hasta después del evento, de forma profesional y personalizada, todos tenemos manías e inquietudes diferentes y nos gusta ser escuchados.
  • Que se entienda por parte del CATERING que cada evento o celebración es diferente porque los contratantes lo son, no estamos hablando del servicio de CATERING como si fuera un producto que sale de una cadena industrial.

  • El CATERING debe ofrecer un trato personalizado con flexibilidad en los menús, personal mentalizado en que cada boda corresponde al día más importante de la vida de los novios y para ello este evento se trata de tal manera y no como una comida mas, cada boda es única.

     
  • El CATERING debe garantizar que el servicio se realizara con su personal habitual, altamente calificado y entrenado para que durante la celebración de su boda todo funcione como un perfecto engranaje, para ello debe estar siempre supervisado por profesionales contratados con años de experiencia en el sector (metre, jefe de sala, chef, etc) con el saber hacer y la experiencia que le han debido aportar los muchos eventos y bodas celebradas.

  • No es suficiente la profesionalidad, esta debe estar sazonada convenientemente con grandes dosis de cordialidad (no confundir con falta de educación).
  • Que los productos sean de gran calidad, una buena materia prima ayuda mucho en la cocina, sólo hay que darle un toque personal para que sea un plato exquisito


  • Que los platos tengan una buena presentación, en el justo equilibrio entre vanguardia y tradición.
  • Que exista buena relación calidad precio.

  • Que quede claro cuáles son las bebidas y las guarniciones.
  • El CATERING nos debe probar que posee los medios e infraestructura necesaria, no solo para servir el evento sino para sobreponerse a las adversidades.


  • Lo ideal sería que podamos acceder a imágenes de diferentes celebraciones realizadas por el CATERING o incluso conociéramos antiguos clientes del mismo, que porque no, el propio CATERING nos pudiera facilitar e-mail o teléfonos de contacto de esos clientes, sería un síntoma de confianza en si mismos y a nosotros nos daría seguridad.
  • Tanto el numero de camareros como el de cocineros (normalmente no se suele reparar en este ultimo) sea el suficiente  para atender a sus invitados.

  • El tiempo entre platos sea el justo y necesario para que la boda no se alargue mas de lo preciso, el fin es conseguir un servicio continuo, sin parones innecesarios en el servicio que aburren e inquietan a sus invitados.

  • Control exhaustivo de temperaturas antes y en la presentación de bebidas y comidas a los comensales

  • Las bebidas de la barra libre sean conocidas, no solo los licores sino también los refrescos, estos últimos se deben ofrecer en botellin frío con anterioridad, de manera que al mezclarlo en el vaso largo con el la bebida alcohólica (long drink) no funda el hielo inmediatamente aguando la bebida
  • Que no haya dudas sobre las condiciones y forma de pago. Debe quedar claro si el IVA está incluido, que bebidas se incluyen, o si el menaje, mantelería, centros de mesa… se incluyen en el precio del plato.

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EL MENU

El objetivo a la hora de acertar con un menú es elegirlo de manera que se adapte a cada tipo de evento o celebración, y en nuestro caso a nuestra boda. Las comidas deben ser equilibradas, un par de platos que se complementen y unas entradas a modo de cóctel, para terminar con un postre puede ser lo más adecuado.

Es fundamental conocer los productos que integran cada plato, para evitar comidas demasiado ligeras o demasiado pesadas; por ejemplo si el primer plato ha sido una crema evite en el plato principal lo componga una salsa cremosa en una cantidad considerable. Es mejor ofrecer la repetición de un plato que servir platos excesivamente llenos, la idea es ofrecer un menú variado y no conseguir cansar rápidamente a nuestros invitados de comer mucha cantidad del mismo alimento, por muy rico que esté.


 

No es necesario contar con mucho dinero para preparar un buen menú. Con poco dinero también se pueden preparar platos exquisitos que dejen satisfechos a los comensales, aunque si deseas platos más originales o exóticos, o que éstos tengan una mayor elaboración en su presentación, esto hará que el precio se eleve.

No es lo mismo una cena de verano que es más ligera y fresca, que una comida de invierno donde los platos son más consistentes y fuertes. De todas formas todos los platos se servirán a una temperatura adecuada ya que no hay nada más desagradable que tomar un plato frío o recalentado.

Entre los alimentos a elegir para la cena están los pescados blancos, las carnes suaves o las ensaladas, ésta siempre será más ligera que una comida. Una vez elegido el menú, deberás elegir el orden de servicio de los platos. Los alimentos más suaves se sirven al principio y los de más sabor y más fuertes después. De esta forma los caldos, consomés y pescados van antes que las carnes.

 
 

A partir del menú se elegirán también los vinos, primero se servirán los más jóvenes y luego los de más cuerpo. Aunque el gusto de cada uno debe primar sobre cualquier norma a la hora de elegir vino para cada comida. Según dicen los expertos, los blancos y/o rosados deben servirse antes que los tintos. Los vinos ligeros deben beberse antes que los que tengan mucho cuerpo ya que, de lo contrario, el sabor de éste matará el del vino más suave. Del mismo modo, se recomienda que los vinos fríos se ofrezcan en la mesa precediendo a los vinos templados.

En resumen, cuando se es el anfitrión y se quiere quedar bien con todos los invitados, además de decorar la mesa de forma elegante debe pensar en la elección de unos platos que resulten agradables tanto a la vista como al estómago (un alimento apetecible contribuye a que se coma de buen grado y se asimile mejor), para ello no está de más tener en cuenta los gustos o preferencias de nuestros invitados, en la medida que se conozcan. Por otro lado, si alguno de sus invitados está a régimen o es vegetariano por ejemplo, sería todo un detalle elaborar un menú especial, seguramente ellos se lo agradecerán.

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EL BANQUETE

Después de la boda en sí, ya sea civil o religiosa, suele tener lugar la celebración de un banquete. Los invitados llegan y esperan por los novios para empezar, si hay platos servidos no se debe empezar hasta que lleguen los novios, se sienten y empiecen a comer. Se sientan: padrino, esposa, esposo y madrina, y dependiendo de la costumbre los cónyuges de los padrinos y algún familiar muy mayor, como los abuelos. Si el sacerdote también es invitado, se sienta en la mesa principal.

El orden de los invitados en las mesas puede ser:

1. Libre. Los invitados eligen con quien sentarse y donde sentarse. Puede dar lugar a que ciertas personas queden un poco "aisladas" por no haber llegado a tiempo.

2. Por tarjetas. Los invitados tienen un sitio "reservado" mediante una tarjeta colocada en la mesa en el sitio que le corresponda. Los novios deben ser muy previsores y deben haber confeccionado las "mesas" de una forma razonable para evitar problemas. Se debe respetar el orden establecido.

3. Por mesas. Los invitados tienen una mesa "reservada" pero no un sitio en concreto. Se indica en que mesa estamos "destinados" pero no el sitio que es de libre elección.

Servicio a las mesas:

Se sirve siempre primero a la mesa principal y luego al resto de las mesas. En bodas con muchos invitados no es necesario esperar a que todas las mesas estén servidas para empezar a comer. Se puede empezar a comer cuando están servidos todos los comensales de nuestra mesa. El banquete termina, con el postre y con el corte del pastel por parte de los novios y un brindis por ellos. Los nuevos esposos suelen recorrer las mesas para charlar con los invitados. Los padrinos las recorren para dar un detalle, el padrino a los caballeros y la madrina a las señoras y a los niños.

Cuando vamos a montar una mesa para un banquete no debemos olvidar los detalles fundamentales que son básicos en cualquier mesa como son la mantelería, la vajilla, la cubertería y la cristalería.

El mantel por supuesto debe estar limpio y bien planchado. La vajilla debe de ser de porcelana, sencilla y a ser posible blanca, su colocación debe ser de la siguiente forma;  se pondrá un plato trinchero por comensal guardando la misma distancia entre plato y plato.

El platito de pan se colocará en la parte superior izquierda del plato trinchero. En caso de poner bajo-plato este se colocaría debajo del plato trinchero y en el borde de la mesa. Los cubiertos se colocan de siguiente forma, los tenedores a la izquierda con las puas hacia arriba, los cuchillos con la parte cortante hacia dentro y cucharas soperas ( en caso de necesitarlas) a la derecha y los cubiertos del postre en la parte superior del plato primero el tenedor con las puas mirando hacia la derecha, y debajo, la cuchara mirando hacia la izquierda. Se colocarán en el orden inverso a su uso, es decir, los primeros en ser utilizados en la parte exterior del plato y luego sucesivamente por orden de utilización.

La cristalería será lisa, es decir, sin tallar y sin colores, se colocará de izquierda a derecha, la de agua, vino tinto o rioja, vino blanco y cava; irá colocada delante a continuación de los cubiertos de postre, siempre brillante y sin arañazos. La servilleta será a juego con la mantelería, doblada con sencillez y sin dibujos. Se colocará encima del plato o a la izquierda de este, pero nunca introducirla en las copas.

La funda de la silla tiene que estar bien planchada y cubrir toda la silla para que no se vean las patas de la misma, el lazo de esta tiene que estar hecho y colocado a la perfección. Todo el menaje debemos colocarlos con guantes para no dejar huellas o marcas en los utensilios, y debemos repasarlo todo, por si durante el transporte o la manipulación han cogido alguna impureza. En cuanto a la decoración, un sencillo centro de mesa de flores frescas o secas, o un centro de frutas. Si es cena, también puede adornar con unos candelabros o palmatorias. La luz deberá ser la justa: ni demasiado oscuro o penumbra ni demasiada luz que moleste. Sobre la mesa, sin contar el centro floral u otra decoración, no irá ningún tipo de botella. Las botellas se podrán colocar en una mesilla auxiliar.

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